Mesas y barra
El salón y la barra en la misma pantalla, con el estado de cada espacio. El 10% de servicio se define por espacio: la barra puede no cobrarlo y la mesa sí. Traslados de cuenta entre mesas sin volver a digitar nada.
Hecho para restaurantes de Costa Rica
Sistema de Comandas lleva la orden, la comanda de cocina, la cuenta y la factura electrónica en un solo sistema. Sin pasar el pedido a mano, sin digitar la factura otra vez al final de la noche.
Le respondemos por WhatsApp. Sin formularios largos.
No son módulos sueltos que hay que integrar después. Es un solo sistema donde la orden que tomó el salonero es la que ve la cocina, la que arma la cuenta y la que se convierte en factura.
El salón y la barra en la misma pantalla, con el estado de cada espacio. El 10% de servicio se define por espacio: la barra puede no cobrarlo y la mesa sí. Traslados de cuenta entre mesas sin volver a digitar nada.
Cada comensal escoge sus acompañamientos y el sistema sabe cuáles van incluidos en el plato y cuáles se cobran aparte. Notas por línea para la cocina: "sin cebolla", "término medio".
La orden llega dividida a la estación que corresponde: parrilla, fríos, bebidas. Cada estación ve solo lo suyo y marca lo que va saliendo.
Tiquete o factura electrónica ante Hacienda al momento de cobrar, con el consecutivo y la clave. También comprobante interno cuando aplica.
Efectivo, tarjeta, SINPE o varios medios en una misma cuenta. División de la cuenta, descuentos con su código de Hacienda y redondeo al efectivo, porque ya no circulan las monedas de ₡5 ni ₡10.
Saldo prepago que el cliente va gastando, y cuentas por cobrar para el cliente de confianza que come hoy y paga a fin de mes. Cada abono queda registrado.
El stock baja al ordenar y sube al recibir mercadería, con el detalle de a quién se le compró y a qué precio. Cada movimiento queda en el kardex, con el documento que lo originó.
Arqueo con ventas, medios de pago, descuentos y el 10% de servicio que se reparte esa noche. Avisa si quedan cuentas sin facturar antes de cerrar.
Mesero, cajero, cocinero, administrador. Lo delicado —anular una comanda, dar un descuento— pide autorización con PIN del supervisor y queda registrado quién lo pidió y quién lo aprobó.
Facturación electrónica
Un comprobante mal armado no se corrige: lo rechaza Hacienda y hay que emitirlo de nuevo, con el cliente esperando en la caja. El sistema conoce esas reglas y las aplica solo, para que el cajero no tenga que saberlas.
Un total de ₡3.265,49 no se puede cobrar en efectivo: ya no circulan las monedas de ₡5 ni de ₡10. El cajero baja el total al múltiplo pagable con un toque, y el sistema resuelve cómo repartir esa diferencia entre las líneas para que el comprobante siga cuadrando ante Hacienda.
Suena a detalle menor. Es el tipo de cosa que en otros sistemas termina en un descuadre de caja todas las noches.
Se define espacio por espacio, se recalcula si la cuenta se traslada de la barra a una mesa, y el cierre de caja imprime cuánto se reparte esa noche. Si una cuenta se dejó a crédito, usted decide si el servicio se reparte el día de la venta o el día en que el cliente paga.
Escríbanos y le pasamos la cotización según el tamaño de su operación. Sin comisión por transacción y sin cobro por cada factura emitida.
Un punto de venta, sin salón que administrar
A convenir
El más pedido
Salón con mesas, cocina y varios saloneros
A convenir
Varias sucursales bajo la misma administración
A convenir
La emisión de comprobantes electrónicos se hace a través de un proveedor autorizado ante Hacienda. Se lo explicamos al cotizar.
Sí. El sistema emite tiquetes y facturas electrónicas al momento de cobrar, a través de un proveedor autorizado, y recibe de vuelta la respuesta de Hacienda. También genera la Nota de Crédito cuando hay que anular un comprobante ya aceptado.
Sí. El sistema funciona en el navegador y la facturación electrónica requiere conexión, porque el comprobante viaja a Hacienda en el momento. Le recomendamos tener un plan de datos de respaldo, igual que con el datáfono.
Cualquier dispositivo con navegador: la tablet o el celular del salonero, una computadora en caja y una pantalla o impresora en cocina. No hay que comprar terminales especiales.
Sí. Cada sucursal tiene su propio menú, sus mesas, su caja y sus consecutivos. Un usuario puede tener acceso a varias y cambiar de una a otra sin cerrar sesión.
Cada acción queda asociada a quien la hizo, y el personal cambia de usuario en la misma terminal con un código de cuatro dígitos. Las acciones delicadas —anular una comanda, aplicar un descuento grande— piden el PIN de un supervisor y queda registrado quién autorizó qué.
Sí. Cargamos su menú, configuramos las mesas y las estaciones de cocina, y capacitamos al personal antes de que salga a producción. Escríbanos por WhatsApp y coordinamos.
Le mostramos el sistema con su propio menú y le decimos con franqueza si le sirve. Si no le sirve, se lo decimos igual.
+506 6242 4229 · hdcbillingcr@gmail.com